Control de gastos: los mejores consejos para gastar menos sin sufrir
La palabra ahorro genera rechazo entre la mayoría de la gente. Vivimos en una sociedad con impactos consumistas constantes que no nos dejan ver más allá del corto plazo. Es como una rueda de hámster que no para de girar: trabajas, pagas deudas y gastos, ahorras lo mínimo y vuelta a empezar, cada mes igual.
Como ya hemos comentado en otros episodios, hay dos maneras de incrementar tu patrimonio: incrementar los ingresos o disminuir los gastos. Para hacerse rico, reducir gastos solo no es suficiente —no te voy a engañar—, pero lo que sí te puedo asegurar es que con un buen control de los gastos vivirás mucho mejor y no tendrás que estar angustiado esperando un recibo inesperado que te obligue a pedir un adelanto de nómina.
Recuerda: no es cuánto ganas, sino cómo gestionas lo que ganas.
Primer paso: medir el problema
Para resolver cualquier problema, primero tienes que medirlo. A final de mes necesitas saber exactamente cuánto has ingresado y en qué te has gastado cada céntimo —no la simple diferencia entre lo que entra y lo que queda, sino el detalle por categoría.
Herramientas para hacerlo
- Excel manual: tedioso pero funciona.
- App de tu banco: la mayoría ya ofrecen gráficos y tablas de gastos, pero suelen fallar en la clasificación y en la exportación de datos.
- Aplicación específica: para mí, la mejor opción. Las más conocidas: Fintonic, MoneyControl, Monefy.
Para crear el hábito de anotar gastos, me puse un post-it dentro de la cartera. Cada vez que sacaba la tarjeta, lo veía y me acordaba de registrar la compra. Un truco ridículamente simple, pero funciona.
El mejor consejo: págate a ti primero
Este es el consejo que considero más importante. No esperes a final de mes a ver cuánto te sobra —siempre habrá una excusa para gastarlo. En cambio, en el momento de recibir la nómina, haz una transferencia automática hacia una cuenta de ahorro aparte, sin tarjeta asociada.
¿La cantidad? Depende de tus ingresos y gastos, pero empieza por un 10% de la nómina. Lo importante no es la cifra, sino la mentalidad: tú primero, los demás después.
Las huchas para gastos fijos
Además de la cuenta de ahorro general, te recomiendo crear cuentas separadas para gastos concretos y previsibles:
- Seguro del coche
- Seguro de la casa
- Vacaciones de verano
Si sabes que en mayo tienes que pagar 150 € por el seguro del coche, divídelo entre 12 meses: 12,50 € al mes en transferencia automática. Cuando llega el recibo, ya lo tienes cubierto. Nuestro cerebro no vive igual pagar 12,50 € cada mes que de golpe 150 € —aunque sea exactamente lo mismo.
Especial autónomos y empresas
Si tienes empresa o eres autónomo y tienes que pagar IVA, IRPF o impuesto de sociedades, este consejo cobra todavía más sentido. Crea cuentas específicas para cada impuesto y, en cada cobro, transfiere automáticamente el porcentaje correspondiente. Cuando llega el trimestre, lo tienes. Si no lo haces, ese dinero que parecía tuyo acaba no siéndolo —y entonces vienen los quebraderos de cabeza.
Consejos rápidos para el día a día
- Fíjate en el precio por unidad o por kg, no en el precio final del producto en el supermercado. La mayoría no lo mira y acaba pagando de más.
- Compra calidad, tarda más en romperse y a la larga sale más barato. Unos vaqueros de 20 € que duran 6 meses te cuestan 200 € en 5 años; unos de 100 € que duran 5 años, la mitad.
- Cuidado con la deuda. Personalmente, solo aceptaría deuda si sé que alguien más me la va a pagar (por ejemplo, una hipoteca para un piso de alquiler). De la deuda buena y la deuda mala hablaremos en detalle en otro episodio.
- Las suscripciones mensuales se acumulan. No hace falta tener Netflix y HBO a la vez si no tienes tiempo para verlo todo; rótalas.
- Comprueba precios antes del Black Friday con apps de seguimiento de precios. Muchas ofertas no lo son tanto.
- Antes de comprar compulsivamente, pregúntate: ¿en dos meses ni me voy a acordar de que lo tengo? Si la respuesta es sí, no lo compres.
La regla de oro
Tus gastos siempre tienen que estar por debajo de tus ingresos. Parece evidente, pero hay mucha gente que gasta más de lo que ingresa, fanfarroneando con coches de lujo mientras paga créditos para dar de comer a sus hijos.
No aparentes. Compra para ti, no para los demás. No te dejes arrastrar por la fiebre consumista.
Como dice la frase de la web: No gastes para parecer rico. Ahorra e invierte para serlo.
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