Me da miedo invertir en bolsa: cómo superarlo
Quiero ser honesto desde el principio: yo también tengo miedos. Cuando grabé este episodio me preguntaba si estaba perdiendo el tiempo, si nadie me escuchaba, si me equivocaba en algo. Todo el mundo tiene miedos, es inherente a la condición humana. Y cuando hablamos de invertir en bolsa, esos miedos se multiplican por mil.
El miedo principal: el desconocimiento
El principal freno ante la inversión es no saber en qué estás poniendo tu dinero. La solución es tan sencilla como incómoda: fórmate. Lee, escucha podcasts, aprende. Conocer el producto en el que inviertes es indispensable para poder dormir tranquilo. Nunca inviertas en cosas que no crees o que no entiendes.
El mito de hacerse millonario
Si tu respuesta a "¿para qué inviertes?" es "para hacerme millonario", este no es tu lugar. Existe la idea muy extendida de que invirtiendo en bolsa te harás rico rápidamente. Incluso si le dices a tus amigos que inviertes, te tratan como si fueras el gran movedor de dinero de Wall Street. La realidad es diferente: en el mundo existe un solo Warren Buffett. El resto, a duras penas conseguiremos recuperar lo que sube la inflación —cosa que no está nada mal—, o quizás, los que asuman más riesgo, alguna buena rentabilidad. Pero muy pocos casos harán de la inversión el camino hacia la riqueza.
"¿Y si el mercado cae entero?"
Esta es la pregunta que más me hacen. Y mi respuesta siempre es la misma: ¿sabes lo que le pasará a tu dinero si no inviertes?
Con la inflación actual, si no mueves tu dinero estás perdiendo alrededor de un 10% anual de su valor. Decidir no invertir ya es tomar una decisión: estás asumiendo perder poder adquisitivo. No hacer nada no es una opción neutral.
No seas avaricioso
El mayor error que puedes cometer es creerte más listo que el mercado. Si por suerte aciertas el momento de entrada una vez, la siguiente la vas a cagar. Y como irás más confiado, la cagada será más grande.
Mi consejo: si sabes cuánto quieres aportar, haz entradas de forma automática cada x días, semanas o meses, y olvídate del precio exacto al que entras. Si hay una caída fuerte y sigues creyendo en el producto, es buen momento para aportar un poco más, pero si no es posible, tampoco hay problema.
Como informático que soy, puedo decir que en las inversiones hay que intentar automatizar al máximo, como si fueras una máquina. Menos sentimientos, mejores resultados.
Invertir es comprar una parte de un negocio
La bolsa no es un juego. Cuando compras acciones de una empresa, eres propietario de una parte de ese negocio. Detrás hay personas que luchan por hacer crecer la empresa. La pregunta relevante no es "¿subirá o bajará?", sino "¿creo en este negocio a largo plazo?".
Para saber más
Si quieres profundizar en la relación que tienes con el dinero y superar los mitos sobre la inversión, te recomiendo el libro de Ramit Sethi: Te enseñaré a ser rico (I Will Teach You to Be Rich). No te defraudará.
¿Necesitas ayuda con la automatización?
Nuestro equipo de expertos puede ayudarte a implementar las soluciones descritas en este artículo.
Contáctanos